Noche oscura, de frío aunque no hay lluvia;
Le doy un vistazo a la amarilla y tímida Luna,
Que brilla intensa buscando nube que la oculte,
Pues ella está afuera, y con su rostro opaca su hermosura.
Es su mirada maliciosa de ojos negros
Que persigue al astro impotente al verla,
Esa mirada con la que me quiero cruzar
Aunque sé que en el fondo me miente,
Me traiciona porque me pierdo ante su boca,
Cuyos labios quiero rozar con los míos.
Sin embargo, los siento lejos, los veo lejos,
Porque sería enredarme en juegos sombríos.
Aunque sé que sus ojos me persiguen con asedio,
No me atrevo a corresponderle con un contacto,
Tengo miedo de entregarle mi corazón con todo fervor
A una bella mujer que expirará sin pensarlo.
¡Cruel y maldita agonía!
Extendida por fuerzas mayores
Hay algo que la retiene en este mundo
Y supera a los doctores con sus conclusiones.
Es por esas fuerzas
Es por esas fuerzas
Que sucede lo que ella ha anhelado,
Que sus ojos coincidan con los míos
Para darle descanso a sus párpados.
Ella solo estaba esperando ese contacto intangible
Para poder bajar la mirada.
Ahora sus ojos descansan en paz
Mientras comienza a suceder algo que no me esperaba.
La Luna ya no busca nube que la oculte
Y brilla con confianza, sin temores y orgullosa;
Finamente sus ojos se cerraron después de cruzarse conmigo,
Ahora yo tengo que buscarlos enterrados en una fosa.